Con la mística intacta y la Plaza de Mayo teñida por el sol tras las intensas lluvias, se llevó a cabo la Marcha de los Jueves N° 2523 de las Madres de Plaza de Mayo. Junto a la militancia, la histórica jornada contó con el análisis político del referente de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Demetrio Iramain, las reflexiones internacionales del diplomático y expresidente del Parlasur Oscar Laborde, y las conmovedoras intervenciones de las Madres Carmen Arias y Josefa «Pina» de Fiore.

La jornada comenzó con la palabra de Demetrio Iramain, quien celebró la masiva presencia militante en la plaza y saludó las diversas movilizaciones populares que confluían en la zona bancaria y frente al Ministerio de Economía. Tras destacar la compañía del dirigente de Berisso, Jorge Drkos, y del compañero Daniel “El Tano” Catalano, entre otros, Iramain vinculó las distintas causas populares bajo una misma consigna histórica de las Madres: «Como nos dijeron tantas veces las Madres, una lucha es todas las luchas y todas las luchas son la lucha propia. No podemos creer que va a haber una solución para los endeudados si no la hay para las personas con discapacidad, o una solución para los trabajadores que pelean por mejor salario para que no los despidan si no hay una solución también para las personas que son deudoras».

Al abordar de lleno la problemática del endeudamiento familiar que afecta a casi 20 millones de argentinos, denunció el intento del gobierno nacional de culpabilizar a las víctimas del modelo socioeconómico: «El drama social que implica el endeudamiento en las familias… lo que yo quería observar es este discurso del gobierno nacional tendiente a instalar el tema del endeudamiento en la responsabilidad del deudor. Te quieren poner la culpa. La culpa la tenemos nosotros por habernos endeudado. Entonces primero te dicen: ‘Es un problema entre privados, es un problema entre el banco y el trabajador’, o Mercado Pago… Creen que como es tan fácil obtener el crédito, al desinstalar la aplicación ya se borró la deuda, y es muy tremendo tener que explicar que no es así».

Iramain trazó un paralelismo directo con las estrategias discursivas de la década de 1990: «Lo comparaba con lo que pasaba en los años 90, cuando se produjo el fenómeno de la desocupación a mansalva masiva… lo primero que tuvieron que hacer los trabajadores desocupados cuando se organizaron era revertir la culpa que el sistema les había instalado a ellos… Quedaban afuera del mercado de trabajo y la culpa la tenían ellos por no capacitarse. Ese era el discurso en los años 90. Ahora vuelve eso: ‘La culpa la tenemos nosotros’, nos dice el gobierno. Dice Milei: ‘Nadie le puso una pistola en la cabeza al que se endeudó’. La pistola en la cabeza es Milei, compañeros y compañeras. La pistola en la cabeza es el plan económico. La gente se endeuda para poder comprar fideos porque ya no podemos comprar carne… Históricamente baja la venta de carne pero aumenta la de pan. Ahora bajan las dos».

En ese sentido, hizo un llamado explícito a la resistencia cotidiana contra las maniobras financieras abusivas: «Hay que militar esto. Cuando nos llaman de estudios contables, de estudios jurídicos o abogados para querer cobrarnos la deuda, hay que cortarles el teléfono directamente. Y si uno tiene todavía un poco más de fuerza, decir: ‘Te voy a denunciar, decime quién sos, te voy a ir a denunciar porque es ilegal, ese sí que es un delito’… Se llama gestión abusiva de cobranzas. Si es un delito, los vamos a denunciar. Eso hay que tenerlo bien claro. Sí tenemos que arreglarnos con las financieras, reclamar políticamente que haya una solución política, pero no caer en la trampa de los estudios de abogados».

Asimismo, citó las definiciones estratégicas del compañero y gobernador bonaerense Axel Kicillof para desarticular el relato oficialista: «En el último año es exponencial el crecimiento. Hubo un discurso del gobernador el primero de marzo cuando inauguró las sesiones legislativas, que Axel con total claridad dijo: ‘Argentina, no sos vos: es Milei. No es culpa de las pymes que cierran, es Milei. No es culpa de los trabajadores que se quedan sin trabajo y se tienen que endeudar, es Milei. Todo es Milei. Toda la culpa es de Milei. Nosotros no tenemos la culpa. La culpa la vamos a tener si el año que viene no nos sacamos de encima a Milei y a toda la runfla que viene con Milei'».

Advertido sobre las operaciones mediáticas y los armados de laboratorios políticos, alertó: «Atentos a todas las opciones que van a querer construir parecidas, que hagan lo mismo que Milei pero que sean prolijitas, con buenos modales, que te hablen lindo… Pensemos que falta un año para las elecciones y si vamos a un año antes de las elecciones del 23, Milei todavía no era el fenómeno que terminó siendo. Es en esta época cuando empiezan los laboratorios a crear esa figura. La última que tuvimos fue Daniel Hadad hace unos días. ¡Fuera Daniel Hadad de aquí! Y todos los que fueron a escucharlo, que revean ese camino, esa posición, abran los ojos… Necesitamos claridad de nuestros dirigentes, mucha claridad, porque si no nos van a volver a engañar».

Finalmente, reafirmó el rumbo político trazado desde la histórica plaza: «Para nosotros la salida es el peronismo, es el movimiento nacional y popular unido, organizado y con Axel Kicillof al frente, que es la gran esperanza que nosotros tenemos. No comemos más vidrio, no queremos más engaño, la tenemos bien clara. Es por ahí para conseguir todo lo que nos deben. Lo primero que nos deben es recuperar la libertad de Cristina Fernández de Kirchner, y la vamos a conquistar. La de Cristina, la de Milagro Sala, la de Julio De Vido, pero como siempre decimos, revolucionando también el sistema judicial, porque si no lo revolucionamos va a ser imposible gobernar, va a ser imposible conseguir la libertad de los compañeros y va a ser imposible darle alegría y bienestar a nuestro pueblo tan maltratado… Necesitamos que esa desesperación, ese dolor, ese grito de nuestro pueblo realmente nos atraviese a nosotros y sobre todo a nuestros dirigentes. Por favor, necesitamos que se unan con un proyecto claro, diciendo desde las tripas la verdad de nuestro pueblo».

A su turno, el diplomático, ex presidente del PARLASUR e integrante de Mundo Sur y del Instituto IDEAL, Oscar Laborde, comenzó expresando su gratitud hacia las Madres y rindiendo tributo a la conducción histórica del movimiento: «Muchas gracias Demetrio, querida Carmen, querida Pina. Gracias y también en este momento el recuerdo para nuestra compañera eterna Hebe de Bonafini, siempre presente, siempre imprescindible, pero sobre todo gracias por lo que le han dado al pueblo y lo que me han dado a mí y a los de mi generación. Hace 49 años comenzó una lucha en soledad cuando era muy difícil… Primero era por verdad y justicia, por averiguar dónde estaban los desaparecidos, y luego se transformó en la lucha para derrocar a la dictadura. Las Madres festejan el regreso a la democracia, pero también critican y se enfrentan con el gobierno de Alfonsín que trata de tergiversar esa lucha con las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Luego siguen dando el ejemplo cuestionando a Menem que había traicionado la tradición peronista. Nosotros miramos ese ejemplo como un faro al que había que mirar a veces cuando uno se perdía, cuando la lucha abrumaba o la derrota generaba desánimo».

Laborde trazó una comparación continental sobre el alcance de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia: «Para América Latina las Madres son efectivamente un ejemplo, una guía de lo que es la lucha por los derechos humanos… En Brasil, por ejemplo, con un PT importante y con Lula, han logrado la Comisión de la Verdad y se conoció la verdad, pero no pudieron implementar la justicia. Tal ha sido la presión de los represores, del ejército y de la derecha que no lograron eso. Entonces, en este momento que se trata de desconocer el terror de Estado, que se trata de justificar a los asesinos y disimular lo hecho, ahora más que nunca hay que mirar de vuelta ese faro… Las Madres nos enseñaron que hay que cuestionar a los gobiernos democráticos pero también exigirle a nuestros gobiernos, porque la lucha de las Madres nos enseñó a comprender que los desaparecidos, los exiliados y los presos fuimos parte de una generación que luchó por un mundo mejor y por una Argentina mejor».

Al repasar los ciclos políticos de la región, advirtió firmemente contra la moderación de los proyectos populares: «Las Madres acompañaron aquel proceso que en los 2000 significó el momento más virtuoso para América Latina con Lula, Chávez, Néstor, Lugo, Correa, Evo… Tuvo ese momento del ‘No al ALCA’ donde allí estuvieron acompañando naturalmente las Madres y Hebe de manera destacada. Pero hay que luchar con inteligencia. La derecha tuvo una contraofensiva muy fuerte en 2015 cuando perdemos con Macri y en 2016 destituyen a Dilma… Yo quisiera cuestionar la seguridad irreversible de esa contraofensiva de ultraderecha. Veo que los gobiernos progresistas, al no profundizar sus planes de gobierno, permitieron que el pueblo se molestara con nosotros. La moderación está matando a la izquierda en América Latina y si nos descuidamos va a matar al peronismo. La enseñanza es que ganan los opositores porque no está conforme el pueblo ni con lo que le ofrece la derecha tradicional ni con lo que le ofrece el progresismo. ¿Por qué? Porque no podemos ser timoratos».

En el tramo final de su discurso, llamó a mantener la combatividad y la exigencia dirigencial en todos los frentes: «A pesar de su locura, de su aparente debilidad y de sus inconsistencias, hay que desmoronar a Milei con la resistencia en la calle. Guarda con los dirigentes que estén más preocupados en saber cómo se elige el que va a ser el candidato dentro de un año y medio que en luchar en la calle. Eso nos lo enseñó Hebe, Carmen y Pina: a veces hay que decir las cosas que hay que decir a los dirigentes. Si estuvimos en todas las luchas, tenemos que estar en todas las decisiones, como decía Germán Abdala… Será nuestro gobierno, pero tenemos que exigirle, porque si va a ser presionado por la derecha, también debe ser presionado por los sectores populares que lucharon en la resistencia. En América Latina también debe ser así: vemos a una Claudia Sheinbaum enfrentando al imperio, a una Venezuela aguantando como puede, a una Cuba desangrándose… Nos explicarán que el acuerdo con el Fondo no se puede hacer, y nosotros tenemos que decirles que no, porque Néstor Kirchner demostró que sí se podía con voluntad política. Vengo a ratificar mi compromiso de lucha: cuando me canse de luchar, lucharé un poquito más y vendrán otros a continuar».

El cierre de la Marcha N° 2523 estuvo a cargo de la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Carmen Arias, quien junto a Josefa «Pina» de Fiore dio lectura a un documento trascendental escrito por nuestra compañera eterna Hebe el 17 de diciembre de 1992 en Estrasburgo, al recibir el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia otorgado por el Parlamento Europeo.

Bajo el título «Cada vez tenemos más razones para estar en la plaza», el texto evocado por Carmen Arias resonó con impactante vigencia: «Señor presidente del Parlamento Europeo, señores miembros: este premio que nos honra lo recibimos en nombre de nuestros hijos, que fueron los primeros que lucharon por la libertad, y lo queremos compartir con todos aquellos que creyeron en nuestra lucha y hoy nos están acompañando… Momentos difíciles se viven hoy en nuestro país. Las Madres venimos luchando desde hace más de 15 años, yendo cada jueves a la plaza. Hoy, a esta hora, en este mismo momento, nuestras compañeras están marchando allí en Argentina y nosotras aquí nos sentimos como marchando hacia un futuro que queremos mejor. A nuestros hijos no los vamos a recuperar, pero los sentimos vivos porque ellos nos marcaron un camino de solidaridad y de lucha».

A través de la voz de Carmen, las palabras de Hebe explicaron el sentido profundo de la continuidad de las Madres en la plaza frente a los embates de los modelos excluyentes: «Mucha gente se pregunta qué hacemos las Madres ahora en Plaza de Mayo. Queremos que nuestra juventud haga política, que sienta que cada acción es necesaria, que luche para transformar un sistema muy oprobioso que nos aplasta, un sistema que nos deja sin trabajo, sin educación y sin salud. Estas son violaciones tremendas a los derechos humanos. Mientras haya un solo hombre que no tenga trabajo ni vivienda, y mientras haya una sola mujer que cuando va a parir a su hijo no sepa si va a vivir o morir, las Madres vamos a seguir marchando en la plaza. Esa plaza que nos vio nacer en momentos terribles, donde fuimos varias veces detenidas y donde desaparecieron nuestras compañeras, las creadoras del movimiento: Azucena Villaflor de De Vincenti, Esther Ballestrino de Careaga y Mary Ponce de Bianco».

El documento histórico culminó con una vibrante definición sobre la ética militante y la vigencia del compromiso transformador: «Queremos y pretendemos que la lucha por la vida, contra la muerte y a pesar de la muerte no tenga fronteras, porque la vida es lo más importante para el ser humano y eso se olvida en nuestros países porque la represión continúa y los asesinos de las comisarías siguen asesinando a muchos jóvenes… Queremos mostrarles que hacer política con principios y con ética es una hermosa cosa, es la mejor acción del hombre. Queremos que la juventud tenga entusiasmo y que se organice, que defienda lo que quiere… Para nosotras no hay reparación posible, no hay dinero para pagar esto; la única reparación es que alguna vez la justicia ponga en prisión a los asesinos. Somos radicalizadas e intransigentes porque la muerte nos rodeó y nos quitó a los hijos, pero entre otros jóvenes que luchan los encontramos a ellos. No queremos que haya desapariciones en ninguna parte de Latinoamérica, ni que mueran jóvenes que además de no tener trabajo son perseguidos».

Por último, tomó la palabra Pina para saludar a la militancia que despidió a las Madres cantando y haciendo retumbar la Plaza en un fuerte aplauso.

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