
En una tarde donde el frío calaba hondo en la Plaza de Mayo, la militancia se congregó una vez más para abrazar a las Madres de Plaza de Mayo en la Marcha de los Jueves N° 2512. Los pañuelos blancos volvieron a marcar el paso alrededor de la Pirámide, junto a la militancia, Demetrio Iramain, el padre Francisco «Paco» Olveira y el comunero Pablo Ortiz Maldonado. Bajo un cielo gris que desafiaba la jornada, la convocatoria sumó un fuerte respaldo a los sectores vulnerados y una profunda reivindicación de la identidad popular de cara al próximo Mundial de fútbol.
Demetrio Iramain dio inicio al acto presentando al padre Francisco «Paco» Olveira, de Curas en Opción por los Pobres, quien junto a un grupo de militantes inició un ayuno en la plaza. Al tomar la palabra, Olveira expresó su alegría por el encuentro y las dificultades de su labor cotidiana: «Siempre estoy con el corazón, me cuesta porque ahora estamos acompañando los miércoles a los jubilados y jubiladas y lo que uno tendría que hacer es estar en el barrio y no moverse de ahí. Entonces cuesta, cuesta un poco».
El sacerdote explicó que la medida se extenderá hasta el próximo martes bajo la modalidad de «ayuno y oración, que también podemos decir en huelga de hambre» y recordó a nuestra compañera eterna; «la idea, como nos enseñaron nuestras madres, como nos enseñó Hebe, es despertar conciencias y que no naturalicemos el genocidio por goteo que estamos sufriendo en nuestra patria». En el mismo tono, Paco advirtió sobre la urgencia de la situación social: «Tenemos que hacer todo lo posible para que este gobierno no termine, porque un día de este gobierno es un día de sufrimiento y grave sufrimiento para nuestro pueblo argentino».

Además de convocar al acto de cierre de la huelga de hambre junto a diversas organizaciones, el padre Olveira compartió una preocupante noticia internacional: «Lucas y Paula, que iban en la flotilla, pero en la terrestre, yendo hacia Gaza en Libia, los detuvieron junto a otros ocho activistas de otros lugares del mundo. Escuché mal por estar con otras personas, pero creo que ahora están en huelga de hambre y también huelga seca porque hay que conseguir su liberación». Con emoción, recordó un detalle simbólico de los jóvenes detenidos: «Lucas y Paula llevaban a Gaza, y se me pone la piel de gallina, una bandera argentina donde estaba Hebe y Maradona».
Antes de retirarse de la plaza, el sacerdote anunció una actividad comunitaria en apoyo a la ex presidenta: «Ahora me voy a San José 1111, distintas colectividades de América Latina van a ir con sus Virgencitas, con sus santos, a la casa de Cristina. Vamos a hacer una pequeña peregrinación, una bendición y seguro que Cristina después desde el balcón nos va a bendecir a todos y a todas».
Posteriormente, Iramain saludó la presencia de estudiantes de Villa Soldati y Villa Lugano, y se refirió con firmeza a la masiva movilización por el Ni Una Menos: «Fue una movilización extraordinaria la que tuvimos ayer en todas las plazas del país. Por supuesto, se quiere montar sobre esa multitud un intento de deslegitimar la marcha, de decir que fue política, como si con eso nos correran, ¿no? Por supuesto que fue una marcha política, fue una marcha masiva, multitudinaria y fue una marcha de oposición y antigubernamental. Fue una marcha contra Milei y este gobierno criminal y sipayo. Claro que sí. No nos achicamos de ninguna manera».

El dirigente vinculó la movilización con la necesidad de un proyecto político popular frente a la violencia: «Con mucho orgullo hicimos esa movilización ayer porque tenemos una claridad muy grande. Solamente con los gobiernos populares pueden satisfacerse las demandas de género. Justamente con estos gobiernos de derecha, liberales, antihumanos y crueles, es donde más desigualdad hay, donde más también violación de los derechos de las mujeres hay, más crímenes, más femicidios». Detalló que las estadísticas muestran un femicidio cada 31 horas en un contexto donde «el gobierno abandona absolutamente a las políticas de género y absolutamente cualquier tipo de políticas de cuidado contra la población».
Al trazar un paralelo histórico, Iramain analizó las resistencias de los años noventa, mencionando las huelgas ferroviarias y telefónicas, el Santiagazo, las rebeliones en Jujuy y la Marcha Federal. Sin embargo, marcó una distinción fundamental con el presente: «La diferencia entre aquellas luchas y estas de ahora es que entonces no había en quienes luchábamos y resistíamos una estrategia de poder, de lograr el poder para el pueblo, de poder llegar a la casa de gobierno y gobernar para el pueblo. Era impensado plantearlo siquiera. No había ninguna alternativa de poder llegar al gobierno».
Explicó que esa conciencia cambió cuando en 2003 «viene Néstor, Hebe y las madres se abrazan con Néstor y se tiran a la pileta», entendiendo que para modificar la realidad material se necesitaba conducir el Estado. Por ello, remarcó la necesidad de confluir en una estrategia electoral definida: «Si Milei termina mañana mismo, ya tenemos que tener muy claro a quién vamos a llevar a la casa de gobierno, porque si no nos van a volver a y eso es lo que no nos podemos permitir. El próximo que gobierne tiene que ser absolutamente nuestro, compañeros y compañeras, y no dudar ahí, y no tener culpas ahí. La única ventanita que tenemos hoy es ponernos a laburar con mucha fuerza, con mucha organización, con mucha cohesión, crear sentido, convencer a nuestros compañeros de que hay una esperanza, hay una salida y es volver a la casa de gobierno. Para nosotros con absoluta claridad lo decimos: con Axel Kicillof al frente».

De cara al inicio del Mundial de fútbol, Iramain recordó el 9 de julio de 1990, cuando Hebe se manifestó frente a la Catedral de Buenos Aires al grito de: «Aunque nos pongan milicos adelante estamos. Aunque no nos quieran ver estamos. Y si nos matan, seguiremos estando». Señaló que esa misma tarde la Plaza de Mayo se llenó para recibir a Diego Maradona y a la selección subcampeona, demostrando que la pasión popular no anula la lucha. Acto seguido, introdujo a Pablo Ortiz Maldonado, compilador del libro Mundial 86, exalumno de la Universidad de las Madres y actual comunero de la Comuna 12, quien manifestó su conmoción por estar en el acto: «Para mí este es el mejor lugar del mundo para un militante. Estar con las madres es estar en el lugar correcto. Y cuando uno a veces se pierde, lo mejor es mirar a las madres, y para donde caminan las madres caminemos nosotros».
Ortiz Maldonado repasó las contradicciones de la historia del fútbol argentino, recordando cómo la dictadura utilizó el Mundial 78, pero destacando que el día de la inauguración una delegación de periodistas extranjeros entrevistó a las Madres en la plaza para denunciar las desapariciones. Luego se enfocó en la figura de Diego Maradona, situando sus inicios en el Mundial Juvenil del 79 y las complejidades del Mundial 82 en plena guerra de Malvinas: «Ahí se da una historia de amor que llega hasta los días de hoy entre nuestros héroes, los pibes, los combatientes de Malvinas y Diego Armando Maradona».
Sobre el partido contra Inglaterra en México 86, señaló que constituyó una victoria política y citó el relato de Víctor Hugo Morales, quien afirmó que se ganaba «hasta con un gol con la mano por todos los pibes que no pueden celebrar esta victoria». El comunero equiparó los símbolos afirmando que «ese pañuelo blanco es parte de nuestra identidad tanto como el gol de Diego a los ingleses», y concluyó deseando que «el año que viene, para que la alegría sea completa, también un compañero llegue a la Casa Rosada, y nuestro apoyo porque me parece que es el mejor quizás de nuestra generación, el que más representa todo lo que venimos trabajando, que es el compañero Axel Kicillof».

El cierre de la marcha estuvo a cargo de Carmen Arias, quien compartió su indignación frente a la realidad socioeconómica del país y las últimas medidas legislativas: «Como ustedes saben, yo a Milei lo quisiera echar ya hoy. Toda esta semana me dediqué a ver un poco la televisión, que la verdad que me pone mal, y lo único que uno escuchaba era malas noticias, cada vez peor. Aumentan las cosas todos los días, el colectivo, ya la gente no puede ni viajar en colectivo. Esta reforma laboral nueva dejó a todos los obreros de la Argentina sin ningún derecho, ni siquiera el derecho a la indemnización». Ante este panorama, Arias apeló a la organización popular como única alternativa viable: «No hay otra manera más que juntarnos, unirnos y por favor que la gente piensa a quién va a votar si no lo podemos echar antes. Tenemos que ganar el voto, tenemos que ganarlo por más de la mitad y ya sabemos a quién tenemos que votar, Axel Kicillof, que es nuestro ídolo». Para el cierre, Carmen repitió la consigna que se volvió costumbre: «FUERA MILEI, CRISTINA LIBRE Y AXEL PRESIDENTE». Por último y con la ternura que la caracteriza, «Pina» tomó el micrófono para saludar a la militancia, lamentó no poder votar a para presidenta por su nacionalidad italiana pero aseguró que pudo votar a Axel en la Provincia.
Entre los presentes se encontraba la legisladora Berenice Iañez, el funcionario bonaerense Gianni Buono, el Secretario General de ATE Capital Daniel «El Tano» Catalano, entre otros compañeros y compañeras de las Madres.

