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Este jueves 3 de septiembre las Madres de Plaza de Mayo realizaron la Marcha de los Jueves N° 2525 en la histórica Plaza de Mayo, acompañadas por la militancia, Demetrio Iramain y Ayelén López, militante y directora de Juventudes de la Provincia de Buenos Aires. En el cierre, escuchamos a las Madres de Plaza de Mayo Carmen Arias, que leyó un texto de nuestra compañera eterna Hebe, y el saludo de siempre de Josefa “Pina” de Fiore. 

En primer lugar, tomó la palabra Demetrio, quien destacó la proximidad de un hito histórico para la organización popular al remarcar: «Estamos ya cada vez más cerca de que las Madres cumplan medio siglo en la calle, 50 años de lucha». Ante la ovación del público, planteó que de cara a las próximas fechas «el año que viene tenemos que tirar la casa por la ventana, celebrar, y la celebración mayor va a ser el 10 de diciembre, el año que viene, cuando vuelva a gobernar el pueblo, compañeros y compañeras, cuando se vaya este criminal».

Siguiendo con su intervención, Iramain enfatizó que «es el mejor homenaje que les podemos hacer a las Madres», advirtiendo al mismo tiempo que «de nada sirve reivindicar a las Madres si no hacemos todo lo que esté a nuestro alcance, lo posible y lo imposible, por terminar con este gobierno criminal». En ese mismo sentido, aseveró que no se puede «siquiera pensar en 4 años más de este experimento, ni de Milei ni de ninguna de las variantes de Milei, porque ya los conocemos también, saben muy bien cómo camuflarse, disimularse, travestirse de otra cosa para imponer los mismos planes».

Asimismo, repasó una fecha clave al señalar que «esta semana se cumplieron 4 años del intento de magnicidio, del intento de asesinato de Cristina», enviándole «un abrazo muy grande a la compañera Cristina Fernández de Kirchner». Tras preguntarse «quién mandó a matar a Cristina», lanzó un fuerte reproche hacia un sector de la oposición: «¿Por qué el bloque entero de senadores del peronismo votó a los jueces de Milei?», interpeló, tildando la votación de «vergüenza» y asegurando que es algo que «duele, lastima y hiere mucho».

Respecto de ese escenario judicial, advirtió sobre la contradicción de que «son esos jueces que acaban de votar los que tienen que responder esa pregunta, son los que tienen que investigar». En esa línea, fundamentó su posición manifestando que «son los que nos gobiernan los que mandaron a matar a Cristina, no hay que darle mucha vuelta», por lo cual genera indignación que «los jueces nombrados por los que gobiernan sean aprobados acríticamente, en silencio y sin emitir explicación por el bloque entero de senadores peronistas».

Continuando con la denuncia, alertó que esos magistrados constituyen la estructura del oficialismo saliente al argumentar que «esta otra de los jueces es la segunda, compañeros y compañeras, porque ya son 200 jueces los que ha nombrado Milei en muy pocos meses». Explicó enfáticamente que se trata de «los jueces que van a garantizarle impunidad a Milei y que van a ser los que persigan a los dirigentes del gobierno popular del año que viene».

Más adelante, repasó las rupturas históricas en las que las Madres sostuvieron la resistencia en soledad frente a falsos consensos, recordando que en 1981, con la Multipartidaria, «les pidieron a todos esos partidos que firmen un documento diciendo que estaban en contra de la subversión y todos los partidos lo firmaron», mientras que «las Madres estuvieron en contra e hicieron la marcha de la resistencia, solas las Madres en esta plaza esa noche del 9 al 10 de diciembre de 1981». Recordó de igual modo el Acta de Compromiso Democrático de Semana Santa de 1987 que desembocó en las leyes de impunidad, y la firmeza del «No a la guerra» en 1982 cuando nuestra eterna compañera Hebe de Bonafini y las Madres mantuvieron la consigna «Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también».

Por otra parte, ligó aquellas enseñanzas históricas a la urgencia del presente afirmando que «si algo aprendimos de las Madres es que cueste lo que cueste, el camino es muy largo, la lucha no es para hoy ni para mañana, termina pasado mañana; no termina ni siquiera en las elecciones del año que viene, es para siempre». Concluyó su discurso llamando a la movilización popular y afirmando que la salida política «es con el pueblo en la calle, es con el pueblo organizándose, militando y construyendo la única salida clara, fuerte y combativa que hoy tenemos, que es Axel Kicillof».

A continuación, fue el turno de Ayelén López, militante y directora de Juventudes de la Provincia de Buenos Aires, quien agradeció el espacio manifestando: «Gracias Madres por permitirnos estar acá levantando la voz, que es lo que nos enseñó nuestra eterna compañera Hebe, a putear si es necesario, a marcar el camino y el rumbo». Agregó que asumía la jornada con «una alegría enorme, pero sobre todo una responsabilidad» para «recuperar la dignidad del pueblo argentino».

Posteriormente, trazó un crudo diagnóstico de la cotidianeidad juvenil golpeada por el modelo económico, denunciando que «lo único que nos propone Milei es el ajuste, el hambre, la desesperanza, el sufrimiento» que se ve reflejado cuando los jóvenes ven «a sus viejos y a sus viejas volver a quedarse sin laburo, tristes porque no alcanza para poner el plato de comida arriba de la mesa». Reflexionó también sobre las secuelas emocionales de la crisis indicando que «hoy uno de los principales motivos de muerte de la juventud es el suicidio, y la verdad que como joven argentina me entristece un montón».

En relación con la labor y la memoria histórica de la juventud, convocó a las próximas movilizaciones destacando que «se viene una marcha muy importante para las juventudes que es el 16 de septiembre, que se cumplen 50 años de la Noche de los Lápices», definiéndola como «la demostración de organización que tenemos las juventudes». También invitó a participar del plenario del Movimiento Derecho al Futuro el 19 de septiembre en Avellaneda.

Consecuentemente, apeló a la enseñanza de las Madres sobre el rol transformador de las nuevas generaciones asegurando que «no se va a poder transformar la Argentina sin el motor revolucionario de los pibes y de las pibas, y eso es lo que nos invitó siempre nuestra querida Hebe de Bonafini, a ser revolucionarios». Añadió que esto no implica señalar con el dedo, sino «estar en los barrios, la militancia, la comunidad organizada».

Con vistas a la interna política y la dirigencia, la funcionaria exigió compromisos reales y madurez declarando: «Si nos preguntan qué queremos, el mayor acuerdo o pacto que tenemos que exigir es volver a recuperar la fe y la dignidad de nuestros pueblos en el peronismo». Dirigiéndose al espacio partidario exclamó que «quien esté en ese camino, vamos para adelante todos juntos agarrados de las manos, y quien no esté en ese camino le pido por favor que dejémonos de pelotudear porque hay una necesidad en el pueblo argentino que es poder volver a comer».

Igualmente, resaltó la necesidad de reconstruir la esperanza y el bienestar social enfatizando que «el peronismo no solo tiene que pensar en cómo garantizamos un plato de comida en la mesa de nuestros argentinos y argentinas, sino también cómo recuperamos la alegría, las ganas de vivir la vida, la posibilidad de ser un poco más felices».

Para finalizar su alocución, reafirmó la conducción y el rumbo político de la militancia al sostener que la recuperación nacional será «de la mano de Axel Kicillof, que somos pibes y pibas que confiamos en él». Cerró dirigiéndose con emoción a los presentes: «Confíen en los pibes, no estamos en cualquiera y vamos a luchar por nuestra Argentina, muchas gracias», dando paso al cierre de una histórica marcha encabezada por Carmen Arias y las Madres.

Tras las palabras de la joven militante, tomó la palabra la Madre de Plaza de Mayo Carmen Arias, quien compartió detalles de un emotivo homenaje donde bautizaron con el nombre de Hebe de Bonafini la primera sala de la Casona del Frente Grande en La Plata. A continuación, Arias leyó un manuscrito original, una plegaria redactada de propio puño y letra por la histórica dirigente, donde apela a diversas figuras religiosas y populares para interceder por la situación social del país:

«Ruego y oración»

«Ruego y oración a Papa Francisco, Virgen María, Jesús, San Expedito, Gauchito Gil, San Francisco, Difunta Correa, Virgen del Valle, Buda, Cura Brochero y todos los dioses de todas las religiones.

Les rogamos nos ayuden en este momento tan trágico que vive nuestra patria a salir de este infierno, para que los niños vuelvan a comer todos los días, para que los jubilados no sean obligados a vivir miserablemente.

Para que todos los presos políticos queden en libertad, para que los sin techo tengan casa, para que el Poder Judicial no tenga jueces corruptos.

Educación para todos gratuita, juicio y castigo a los funcionarios ladrones y que la libertad sea un derecho.

Amén. Hebe.»

Para finalizar el acto de una nueva jornada en la plaza, Carmen Arias concluyó sintetizando las consignas de la convocatoria al exclamar: «Bueno, ya sabemos que la mayoría queremos fuera Milei, Cristina inocente y libre, y Axel presidente de la Nación. Hasta el jueves que viene». Por último, Pina tomó el micrófono para saludar a la militancia y cerrar la Marcha de los Jueves N° 2525 de las Madres de Plaza de Mayo.

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