Las Madres de Plaza de Mayo marcharon junto a Sonia Magno, senadora electa por el departamento de San Carlos,  Salta, y a Demetrio Iramain,  secretario adjunto  del SITRAJU (Sindicato de Trabajadores Judiciales)

Dos mil doscientas setenta y dos veces las Madres de Plaza de Mayo marcharon frente a la Casa Rosada para expresar sus posturas políticas, sus reclamos bajo la lluvia, el frío o con temperaturas de 34º como esta tarde en Buenos Aires. 

Hebe de Bonafini tomó la palabra para remarcar el valor que tiene la Plaza de Mayo para las Madres como lugar de encuentro con sus hijos, como lugar de comunicación, y pensamiento. “Han permitido que llegue a esta Patria, a este suelo Marc Stanley, un futuro embajador de Estados Unidos a exigirnos,  a saber cómo vamos a arreglar el tema de la deuda” -contó la presidenta de la Asociación- y a continuación se preguntó: “¿Les tenemos que dar a ellos respuestas, a quienes han matado más hombres y mujeres, a quienes han tirado más bombas en el mundo?”. “No –contestó- tendríamos que haberlo echado”. En ese sentido, recordó la postura que las Madres vienen sosteniendo con respecto al endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional; “no les vamos a pagar nada porque no les debemos nada.  Ustedes nos deben a nosotros vidas que no tienen precio. La tenemos que seguir peleando, sin parar, hasta que el Presidente nos escuche porque nos escucha a medias, porque una cosa es lo que dice en los discursos, y otra es lo que firma cuando no lo vemos, son dos cosas diferentes”. Completó ese pasaje de su intervención refiriéndose al acto que se realizó en homenaje a Néstor Kirchner en el estadio del Club Deportivo Morón. Allí Alberto Fernández fue el único orador, y para Hebe de Bonafini el discurso fue triste, y además notó que estaba nervioso. Pidió, entonces, que “el presidente no se ponga nervioso porque queremos que esté firme para no aceptar las condiciones del FMI”.

Por otra parte, la referente explicó que en estos días llegaron a Buenos Aires desde Salta autoridades de los pueblos originarios, intendentes y legisladores para solicitar asistencia al Gobierno Nacional. Hebe consideró que los pueblos originarios “son maltratados, olvidados y que tienen que viajar hasta aquí para ser escuchados”. Y a continuación expresó: “Espero que los atiendan, que aprendan a quererlos porque son nuestros hermanos”.

Parte de esa comitiva que representa a los pueblos wichi, guaraní y tobas estuvo en la Plaza de Mayo junto a las Madres. La senadora Sonia Magno, electa por el departamento salteño de San Carlos dijo que se sentía honrada por la invitación, y que era muy emocionante para ella y sus compañeros poder participar de la marcha de todos los jueves. Expresó que el viaje a Buenos Aires buscaba poner en evidencia las necesidades que tienen los pueblos originarios de la provincia, luego de la desatención del gobierno macrista y de casi dos años de pandemia. Precisó “nos falta acceso al agua en algunas zonas, y conectividad para que nuestros chicos puedan estudiar”. Con esos reclamos están siendo recibidos por funcionarios de distintas aéreas, y  mantienen la convicción de llevar soluciones a sus pueblos  y el deseo de poder entrevistarse con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner antes de regresar.

Demetrio Iramain,  secretario adjunto  del SITRAJU (Sindicato de Trabajadores Judiciales): “La única condena para Macri la va a tener en las calles, en las plazas, y ojalá que en las urnas”.

Iramain se refirió brevemente al paso “bochornoso” del ex presidente Mauricio Macri por el juzgado de Dolores para comparecer ante un llamado a indagatoria. La causa que se tramita en esa sede investiga el espionaje ilegal a los familiares de los tripulantes del Ara San Juan. Macri utilizó un artilugio para poder evadir la instancia, y dilatar los pasos legales. El trabajador judicial señaló que “si bien esto nos genera mucho rechazo, en un punto es nada al lado de todo lo que hizo; nos debe un endeudamiento por generaciones, nos debe que la mitad de la población esté bajo la línea de pobreza. La única condena para Macri la va a tener en las calles, en las plazas, y ojalá que en las urnas”.

Explicó, además, que la falta de inacción por parte de la justicia para investigar a los poderosos, y en cambio perseguir opositores a la anterior gestión es  parte del diseño macrista de la justicia. Agregó que “en un gran porcentaje ese mecanismo sigue funcionando” y recordó el caso de la Procuradora de la Nación Alejandra Gils Carbó: “En 2017, hace cuatro años exactamente, habían procesado a la funcionaria por supuestas irregularidades en la compra de un edificio, cuatro años después, con las mismas pruebas los mismos que la habían acusado, la sobreseyeron.  Lo que pasa es que en aquel momento Gils Carbó era la jefa del Ministerio Público Fiscal, y el que estaba gobernando era Mauricio Macri que necesitaba ese ministerio como herramienta para perseguir opositores. Allí designó de manera interina a Eduardo Casals, quien aún hoy sigue en esa función” –concluyó Iramain-.

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