
En un nuevo 2 de abril, día en que el pueblo argentino recuerda a sus ex combatientes y reafirma la causa de las Islas Malvinas, las Madres de Plaza de Mayo realizaron la Marcha de los Jueves N° 2503 junto a la militancia, con la presencia de Demetrio Iramain y Ana María Sabio, histórica compañera y fundadora del Grupo de Apoyo a Madres en Suecia. Allí, la Plaza volvió a convertirse en tribuna política: “esta es la marcha 2503… viniendo aquí a hacer una ocupación política de este espacio histórico”, afirmó Iramain, y lanzó una definición que atravesó toda la jornada: “este gobierno puede hablar de Malvinas, pero no puede hablar de soberanía… y si no hay soberanía, no se está honrando la patria”.
A partir de allí, el eje Malvinas se transformó en una herramienta para desnudar las contradicciones del gobierno. “No se puede hablar de patria cuando se entregan los glaciares… cuando tenemos presos y presas políticas”, afirmó Demetrio, y fue más directo aún: “cuando la tenemos a Cristina presa”, en referencia a nuestra compañera Cristina Fernández de Kirchner. En el mismo tono, amplió el reclamo: “exigimos la liberación de Julio De Vido, de Milagro Sala”, y denunció el contexto represivo actual: “vemos todos los miércoles cómo apalean a los jubilados en el Congreso”. Lejos de quedarse en la denuncia, también contrapuso un modelo de país: “eso es soberanía… recuperar YPF en 2012”, reivindicando la decisión política que permitió la estatización y señalando que “Cristina está presa por todo lo que hizo bien”.

Más adelante, Iramain avanzó sobre uno de los puntos más sensibles de su intervención: el rol del poder económico y político detrás del gobierno. “No se puede hablar de patria si se le entrega el país al Fondo Monetario Internacional”, sostuvo, y definió sin rodeos al oficialismo como “un gobierno cipayo, entregador, miserable”. En esa línea, planteó la necesidad de proyectar una salida política: “tenemos que saber de dónde venimos para saber quiénes somos y hacia dónde vamos”, y llamó a construir una alternativa que permita “volver a ser gobierno”. Incluso, retomando una frase del gobernador Axel Kicillof, advirtió: “a este gobierno le queda poco… si no es en términos institucionales, es en el consenso de nuestra gente”.
Con el mismo ímpetu, el foco se trasladó hacia la polémica figura de Manuel Adorni, acusado de multiples operaciones fraudulentas y a quien Iramain apuntó directamente: “ese tipo se burló de las Madres dos veces”. Primero, recordó, “cuando le sacó el programa a las Madres en la TV Pública… lo borraron sin siquiera dejarnos despedirnos”, y luego denunció una operación mediática: “dijo que había un boliche clandestino en la universidad… todo mentira”. Para Iramain, no se trató de hechos aislados sino de una estrategia: “para que salgan los medios y los trolls a atacar a las Madres”. Sin embargo, lejos de personalizar el conflicto, relativizó su figura: “eso es una anécdota… lo importante es terminar con los Milei, los Caputo, los Sturzenegger y los grupos de poder que quedan”.

En otro tramo de la jornada, Ana María Sabio tomó la palabra y aportó una mirada profundamente atravesada por la memoria histórica. “Hoy estuve pensando mucho en aquel 2 de abril de 1982… nos despertamos con un comunicado triunfalista y una enorme confusión”, recordó, reconstruyendo el clima de época. “Había compañeros que querían ir a pelear y otros que decían ‘no me voy a alinear atrás del enemigo’”, relató, dando cuenta de las tensiones que atravesaban al campo popular. En ese contexto, recuperó una enseñanza central de nuestra compañera eterna Hebe de Bonafini: “nuestros hijos han luchado por la vida, pero no por una muerte disfrazada de patria”.
Asimismo, Sabio destacó el momento en que esa discusión encontró una síntesis política clara: “LAS MALVINAS SON ARGENTINAS, LOS DESAPARECIDOS TAMBIÉN”. Para la histórica militante, esa consigna “puso las cosas en su lugar” y permitió comprender el vínculo entre soberanía y memoria. En esa línea, reivindicó la necesidad de volver a las enseñanzas de las Madres: “hay que escuchar a Hebe, releerla… ahí vamos a encontrar el camino”, y dejó una definición que atravesó toda su intervención: “la lucha no es un momento… es para siempre, en todo terreno y en todo lugar”.

Por su parte, el cierre de Carmen Arias volvió a conectar la memoria con la emoción concreta del presente. “Hoy estuve en un acto por los caídos de Malvinas… fue muy emocionante”, relató, y destacó el reconocimiento a los ex combatientes: “realmente dieron su vida por la patria”. A su vez, reconstruyó el clima de aquellos años: “cuando la gente creía que Argentina le podía ganar a Inglaterra… aunque ya se sabía que no”, marcando el contraste entre la manipulación de la dictadura y el sentimiento popular. “Hubo momentos en que se me saltaban las lágrimas”, confesó, sintetizando el peso simbólico de la fecha.
Finalmente, con la claridad política que caracteriza a las Madres, Arias cerró con una definición sin matices: “fuera Milei, Cristina libre, Axel presidente”. A su lado, Josefa “Pina” de Fiore aportó una intervención breve pero cargada de historia: “hace muchos años que estoy acá… me conocen muy bien… los amo a todos”, reafirmando una presencia sostenida en el tiempo que es, en sí misma, una forma de lucha.


