HEBE: “¿CÓMO PODEMOS DECIR ‘FELIZ AÑO NUEVO’ CUANDO HAY 2 MILLONES DE NIÑOS QUE NO COMEN?

Las Madres realizaron, esta tarde, su marcha 2124 en Plaza de Mayo, como es habitual cada jueves desde hace casi 42 años. Con la fortaleza de su lucha a cuesta, a las 15:30 comenzaron a dar la primera vuelta alrededor de la Pirámide, acompañadas por cientos de personas, muchas de las cuales aprovecharon sus vacaciones para participar en el ritual de cada semana.

Posteriormente, en el espacio de los discursos, hicieron uso de la palabra el periodista Demetrio Iramain; el diputado de la provincia de Buenos Aires Miguel Funes; y la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini. A ellos y ellas, se les sumó Rita Zengotita, trabajadora social puertorriqueña que conoció a las Madres en una de los viajes que las mujeres del pañuelo blanco realizaron a ese país.

Primero fue el turno del diputado provincial Miguel Funes, quien calificó a las Madres como “faro y guía” del pueblo además de considerar que “marcaron un rumbo y un legado para toda la vida”. “Ha sido un año de lucha intensa: por esta Plaza han pasado hombres y mujeres golpeados por las políticas de este Gobierno”, manifestó y enumeró algunos de esas visitas: trabajadores de Télam, Cresta Roja, INTI, entre otros.

El legislador se detuvo a desarrollar la situación actual de las y los trabajadores del Astillero Río Santiago: “La única herramienta es la lucha y la organización y por eso destaco a los compañeros del Astillero Río Santiago como un emblema, un ícono que resistieron a las políticas neoliberales del gobierno de Menem y que ayer doblegaron a la nefasta y perversa, María Eugenia Vidal, a firmar el ‘No cierre’ y la ‘No privatización’”. La conquista de los trabajadores se valoriza aún más al recordar que el presidente de la Nación, Mauricio Macri, había sugerido “dinamitar el astillero”.

Luego se refirió al año electoral que se avecina y señaló que “la obligación moral no es la unidad pro rejunte sino el gran Frente Patriótico que planteó Cristina Kirchner”. El militante sostuvo que ese “frente” es el que podrá “poner un límite a este gobierno saqueador y que hambrea al pueblo”.

En el mismo sentido, y para finalizar, llamó a “priorizar lo que el pueblo necesita: a renovar la esperanza, la militancia y la fe que debe ser insobornable, como enseñaron las Madres que, hoy sentadas acá, seguirán caminando siempre mientras los ideales de sus hijos e hijas no sean traicionados”.

Luego, la trabajadora social puertorriqueña, Rita Zengotita, que trabajó durante varios años en el Colegio de Abogados su país, ponderó la lucha del pañuelo blanco: “En Puerto Rico hemos estado muy ligados a la lucha de las Madres y la reivindicación de sus hijos”. Seguidamente, recordó cuando las recibieron en 1986, en un encuentro latinoamericano por los derechos humanos, en el que Hebe fue invitada como oradora principal a las elecciones del Colegio de Abogados de Puerto Rico: “Cuando ella hizo su intervención en la asamblea el sector más conservador quedó enfurecido. La situación terminó hasta con bofetadas”, narró entre risas.

“Llegamos hoy a la Argentina y lo primero que queríamos hacer era estar acá, en este lugar, en solidaridad con ustedes y con los que luchan. Nosotros también luchamos contra la represión. Hemos tenido muchos presos políticos, desaparecidos, asesinados. Nos unen hilos muy finitos entre nuestros pueblos. Nuestra admiración, nuestro cariño es absoluto. Han sido un ejemplo para nosotros, han dado cátedra de dignidad”, completó entre aplausos.

Posteriormente, Iramain retomó los discursos, haciendo eje en la lucha de los trabajadores docentes: En ese sentido, ponderó la movilización que realizaron en la jornada de hoy, “pese a que ya hay receso en las escuelas”, afirmó, en referencia al cierre de 14 escuelas nocturnas que impulsa a cabo el Gobierno de la Ciudad a cargo de Horacio Rodríguez Larreta.  “Hay más de 5000 personas afectadas”, aseguró. “Este gobierno de oligarcas les cierra la posibilidad de estudiar a los más pobres, que trabajan durante el día y estudian de noche”.

En ese marco, enumeró la “guerra declarada por el gobierno a la educación pública”: el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo, con el no llamado a paritarias docentes; la explosión en la escuela de Moreno que mató a dos trabajadores y dejó sin clases a toda la comunidad educativa del distrito; la situación de los comedores en la provincia de Buenos Aires; el cierre de los profesorados en la Ciudad, entre otros ataques a la educación estatal.

Por último, la presidenta de la Asociación, Hebe de Bonafini, le puso voz al pensamiento de las Madres en el cierre del año: “Es el último jueves de un año muy trágico, donde hubo mucha muerte, mucha desesperación, mucha injusticia, mucha mentira, que nos tocó remontar pero esta Plaza nos fortalece a todos, llueva o truene, Navidad o Año Nuevo, haga frío o calor”. “Es la cita inclaudicable con nuestros hijos”, agregó.

Luego, reivindicó a los desaparecidos: “Dieron su vida por esta patria que amamos y por eso, con más de 90 años seguimos peleando. Le pido disculpas a ustedes porque tal vez las Madres no pudimos alcanzar lo que nuestros hijos querían”. “Tenían una propuesta impresionante: toda su vida dedicada a los otros, eran hombres y mujeres brillantes, que amaban a sus hijos y por ellos peleaban. Amaban la vida y la patria”, añadió. También sostuvo: “Tenían un proyecto maravilloso, casi como el que tenían Néstor y Cristina, que lo pusieron en nuestras manos. Por eso, nosotras los seguimos: porque sentíamos que estaban allí nuestros hijos”.

En otro tramo, aseguró que “Macri se pareció a Colón, que le ofreció a los indios espejitos de colores para matarlos después, para robarles después”. Luego, retomó los elogios y la reivindicación del gobierno nacional y popular: “Cristina y Néstor fueron revolucionarios. Transformaron la patria. Nos la pusieron en nuestras manos. Llevaron adelante, de manera muy parecida, el plan de nuestros hijos. Nosotras nos pudimos hacer más, pero siempre me cuestiono si no podíamos haber hecho algo más para que estos atorrantes no ganaran el poder”.

La Presidenta de la Asociación reflexionó, también sobre el cierre de año y el sufrimiento del pueblo: “¿Qué felicidad podemos tener cuando hay casi 2 millones de niños que no comen en este país? Dos millones de niños que no tienen calzado, vivienda, escuelas, millones sin trabajo, miles viviendo en la calles. ¿Cómo podemos decir ‘Feliz Navidad’ o ‘Feliz Año Nuevo’?

Posteriormente, se refirió a la contienda electoral de 2019: “Está en nosotros hacer las cosas bien, debemos escuchar a Cristina. No solo son responsables de la derrota los que votaron mal; aquellos que votaron en blanco o que no votaron también son responsables”. La dirigente pidió “no volverse a equivocar”.

Agradeció a “todos los que aportan arroz, calzado, fideos y pollo para llevar a los barrios”. Todas las semanas las Madres reciben donaciones que luego reparten a distintos comedores de los barrios más postergados del conurbano.

En otro tramo se refirió a los casi 42 años de lucha de las Madres de Plaza de Mayo: “Esta Plaza tiene 42 años. Para sentarse acá hay que haber caminado durante 42 años con lluvia, viento, solas, apaleadas o lo que sea”, definió la presidenta de la organización.

“Llamarse Madres de Plaza de Mayo es un honor, tener un hijo desaparecido es una desgracia no es un privilegio. No debe usarse cómo un privilegio: nos obliga cada vez más a ser mejores”, reveló Hebe y recalcó que “la vida de los hijos no puede venderse por unos pesos ni por una plaquita, la vida es otra cosa”. Hebe de Bonafini aseguró sentirse “orgullosa” de sus hijos y consideró un honor que “existan tantos jóvenes que siguen ese camino”.

También envió un mensaje a los jóvenes: “Quiero darle esperanza a los jóvenes. Ya pudimos en otra época y podremos ahora: por favor no se cansen, tomen la política como un modo de vida, como un camino para los otros”.

Para finalizar, visiblemente emocionada, se dirigió a aquellos excluidos por el modelo de ajuste: “A todos los que hoy no comen, a todos esos pibes que comen pocas veces por semana, a todas esas madres que hacen de todo, a esas madres anónimas que pelean para que sus hijos vivan, les quiero pedir perdón, perdón por no haber sido mejor… perdón por no haber podido”.