La marcha habitual de las Madres de Plaza de Mayo contó con la participación de estudiantes de la Universidad Madres de Plaza de Mayo (Cátedra Historia de las Madres) y autoridades, y docentes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).  La visita de enviados de la casa de estudios dominicana se debe a que esta tarde distinguirán a Hebe de Bonafini con el premio Honoris Causa.

Durante el encuentro tomaron la palabra Hebe de Bonafini, y Demetrio Iramain,  secretario adjunto  del SITRAJU (Sindicato de Trabajadores Judiciales)

Hebe de Bonafini: “Estamos hartas de ver que no se llega a los nadies, de ver que los trabajadores y los jubilados ganamos una miseria”.

La titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo expresó su alegría por el triunfo de Xiomara Castro en las elecciones presidenciales que se realizaron el fin de semana pasado en Honduras.  Con ella, la izquierda regresa al poder desde que su esposo Manuel Zelaya fuera depuesto por un golpe de Estado en 2009. “Cuando sacaron del poder al marido” –recordó Hebe-“nosotras hablamos con ella, y nos contó que había salido a la calle a pelear por él, a reclamar que lo dejaran de perseguir y hoy es la presidenta de Honduras”. 

En ese sentido, afirmó que las Madres y el pueblo de Honduras tienen una relación muy hermosa que pocas personas conocen. “Las primeras que nos pidieron usar el pañuelo blanco fueron las madres de desaparecidos de Honduras. Tuve la suerte de conocerlas a ellas y a uno de los hijos, César. A él lo querían matar como a su hermano, pero Amnesty Internacional le dio asilo en Italia. Al poco tiempo, César me llamó, y me dijo que se volvía: ‘No está en mí quedarme afuera y mi madre luchando en mi país’. A los 8 días de estar de regreso en Honduras, lo mataron.  Hoy Honduras trata de ser un pueblo libre, por eso es tan importante que apoyemos a esa mujer que peleó desde el primer momento”. 

A continuación, insistió en que “a los pueblos latinoamericanos nos unen lazos muy fuertes; tenemos la misma sangre,  las mismas raíces, los mismos dolores, y los mismos problemas, y es el mismo sistema capitalista el que nos acosa”.  Para la referente social  el capitalismo “mata y, sin embargo, nadie habla de los muertos por hambre, por desnutrición, por falta de atención médica, por falta de medicamentos. Estamos hartas de ver que no se llega a los nadies, por los que reclamamos todos los días, hartas de ver que los trabajadores y los jubilados ganamos una miseria”. Agregó, además, que “no hay `precios cuidados` porque acá manda el capitalismo salvaje.  Mata más que el covid y no hay vacuna, el único remedio es que el pueblo salga a la calle y no pare de salir para reclamar lo que hace falta. Tenemos que recuperar las calles para pedir trabajo, para que haya escuela para todos los chicos,

para que no haya nadie sin documentos. Hace falta salir a la calle para repudiar la posibilidad de que el Fondo Monetario Internacional instale una oficina en nuestro país.”

Por su parte Demetrio Iramain,  secretario adjunto  del SITRAJU (Sindicato de Trabajadores Judiciales)  explicó que “la Asociación Madres de Plaza de Mayo abrió su propia casa de formación académica y política en 2000 para darle pelea al sistema, no solo en las calles, sino con el pensamiento y la razón en las aulas del IUNMA”.  En ese sentido, recordó que la “Cátedra de Historia de las Madres”, una materia que da cuenta de la perspectiva que las Madres han tenido durante ya casi 45 años de lucha fue desplazada en momentos en que el macrismo intervino el Instituto, pero que terminada la interversión pudieron recuperarla  y volver a la idea original.

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