Este jueves 25 de noviembre la Plaza de Mayo fue el escenario de la marcha habitual las Madres, y de la celebración de los 37 años del Frente de Artistas del Borda. Los y las participantes de la organización llevaron su música, y sus pinturas para reclamar por el fin de los manicomios, el cumplimiento de la ley de salud mental y demostrar que el arte es un elemento revolucionario. La presentación estuvo a cargo de Demetrio Iramain,  secretario adjunto  del SITRAJU (Sindicato de Trabajadores Judiciales) quien dijo que “las madres  nos han enseñado que un pueblo sano mentalmente es un pueblo que lucha, que siente la injusticia  que sufre cualquier hombre o mujer del mundo como si fuera propia. Esa es la verdadera salud mental”.

Hebe de Bonafini: “Hay países en los que ya no existen los hospicios, y nosotros aspirábamos a eso, a que no existieran más, porque son depósitos de personas”

Al tomar la palabra Hebe de Bonafini reconoció que las Madres lucharon muchísimos años por la Ley de Salud Mental, una norma vigente pero sin aplicación plena que establece, entres sus puntos más importantes, que los trastornos mentales se atiendan como cualquier otra enfermedad en un hospital general, y que existan casas de medio camino para que los pacientes puedan ir resolviendo sus vidas.  La dirigente social  señalo que “hay países en los que ya no existen los hospicios, y nosotros aspirábamos a eso, a que no existieran más, porque son depósitos de personas. Nadie se ocupa, nadie va verlos, no hay una inspección, a nadie le importa si comen, si se bañan, si les dan la medicación cuando corresponde y no en cualquier momento. Es una vida espantosa, mucho peor que la vida en las cárceles. ¿Por qué? Porque a pesar de que pueden andar sueltos, les dan tantas pastillas, tantos químicos que sus propias cabezas se transforman en celdas, en cárceles. Luego de todo eso, los descartamos.”  Hebe recordó que cuando las Madres comenzaron a buscar a sus hijos, desesperadas recorrieron los neuropsiquiátricos y los hospicios. Nos decían que nuestros hijos estaban ahí, y vimos que todas las personas internadas tenían la misma cara, que todos tenían el mismo olor, que todos tenían la misma tristeza, que todos tenían la misma mirada. No podíamos ni verlos porque la tragedia estaba en el rostro de cada uno de ellos. Por eso empezamos a trabajar en el tema.”  Contó además que la familia los abandona, que los deja internados, y ya no va verlos, y que en esas visitas los internos le pedían que llame por teléfono a sus parientes. “Yo salía con esos números ilusionada pero en esos teléfonos nadie atendía, y cuando yo volvía al hospicio, a los tres, cuatro meses, me preguntaban: ‘¿Y? ¿Qué te dijeron? ¿Te atendieron?’.  Yo no sabía qué decirles, se me caía el alma porque les tenía que decir que no. Eso se sigue replicando, eso no cambió”.

Hebe de Bonafini también alertó sobre lo que ocurre con la niñez y la medicación. “Cuando alguien dice ‘este chico es muy inquieto hay que darle un calmante’ ahí empieza el drama porque nadie se toma el tiempo para entenderlo, escucharlo, conversar“.

En otra pasaje de su intervención consideró que ”estamos en un país bastante desquiciado, un país donde se mata a los mapuches, donde nadie le pide que rinda cuentas a Bruno Pogliano, intendente de El Bolsón, mano derecha de Macri, y responsable de los ataques que terminan en muertes de integrantes del pueblo mapuche. A la población no le importan los originarios, ni los negros ni los pobres. Si sos blanquito sí hacemos marchas, sino estás en la lona. Es una forma de discriminar”.

Alberto Sava, director y fundador del Frente de Artistas del Borda (FAB): » El FAB nació en los primeros años de la democracia con la idea de que aparezcan esos otros desparecidos que son los locos”.

Alberto Sava comenzó su participación hablando de los inicios del Frente de Artistas  del Borda hace ya 37 años. “Nació en los primeros años de la democracia con la idea de que aparezcan esos otros desparecidos que son los locos. Cuando yo empecé a trabajar en el Borda había 30 mil personas internadas en todos los hospitales psiquiátricos -públicos y privados- del país. Para nosotros eran 30 mil desaparecidos  más, porque no existen, no se los ve, no se los escucha. El poder hegemónico de la ciencia busca que esas personas no sean escuchadas. Nosotros pensamos que los pacientes -o los usuarios- esos locos son internados por la ciencia, detenidos por la justicia y desaparecidos por la sociedad.  

Entonces, ante tan estado de situación el director del FAB se preguntó: “¿Qué hacer con el arte en la panza del monstruo? En principio, intentar que el arte pueda recuperar esas voces acalladas por el manicomio,  que puedan recuperar la voz, que puedan recuperar sus cuerpos, que vuelvan a sentir que son personas pensantes sintientes y creadoras”.

Para que estas premisas se cumplan es necesario que se tengan en cuenta las demandas del Frente. Sava explicó que la organización que fundó ha generado un movimiento a nivel nacional y regional de arte y desmanicomialización. “Creemos que los hospicios deben desaparecer, son un cachetazo a la dignidad de las personas. La Ley Nacional de Salud Mental debe cumplirse. Esa ley dice que los manicomios se tienen que transformar en hospitales generales, y que los hospitales generales deben disponer en sus servicios de salud mental de internaciones cortas; una semana, 10 días, no 15 años como es el promedio de internación en los manicomios.  Además tiene que garantizar la vivienda, la educación, el trabajo para esas personas que están desaparecidas socialmente. Que el arte sea un elemento transformador y revolucionario, que revolucione conciencias y organizaciones, en pos de la desmanicomialización

Alberto Sava  también valorizó el vínculo que une al FAB con las Madres de Plaza de Mayo.  “Fuimos convocados a los Congresos de Salud Mental y Derechos Humanos que organizaron las Madres, y durante muchos años la AM 530, la radio de las Madres,  cobijó al programa del Frente, Comió Maní.” 

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