En una tarde soleada, pero atravesada por el peso oscuro del 50° aniversario del golpe de Estado de 1976, las Madres de Plaza de Mayo volvieron a estar a la altura de su historia: marcharon junto a la militancia y referentes del campo popular hacia la Plaza que las vio nacer, esa que nunca abandonaron ni siquiera en los peores años del terror. Acompañadas por Demetrio Iramain, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y compañeros y compañeras como Verónica Magario, Andrés Larroque, Lauro Grande, Walter Correa, Roberto Salvarezza, Daniel Gollan, Victoria Onetto, Mario Secco y Fabián Gagliardi, entre otros, las Madres volvieron a abrazar al pueblo y a levantar bien alto los sueños de sus 30 mil hijos e hijas, frente a una multitud que no sólo colmó la Plaza sino que desbordó cualquier intento de olvido.
En el mismo tono, y como viene ocurriendo en los últimos años, antes de marchar tomaron la palabra Demetrio, Axel y Carmen Arias, quien junto a sus compañeras Josefa “Pina” de Fiore y Visitación de Loyola, no sólo repasó las consignas históricas de las Madres, sino que volvió a reivindicar, sin concesiones ni tibiezas, la lucha revolucionaria de los 30 mil, frente a quienes aún hoy pretenden negarla, relativizarla o domesticar su potencia transformadora.
Discuso de Carmen Arias completo:
Compañeros y compañeras: Hace medio siglo la dictadura dio el golpe más salvaje de nuestra historia. Y hace 49 años que las Madres empezamos a luchar. Siempre sin dar NI UN PASO ATRÁS.
Nuestra primera consigna política fue: APARICIÓN CON VIDA. Y las Madres lo logramos: nuestros hijos e hijas aparecieron con vida en ustedes, que pelean y luchan por lo mismo que ellos lo hacían.
Las Madres no cobramos dinero por sus vidas. Las Madres no fuimos a buscar sus restos. Las Madres no los recordamos individualmente. Las Madres ya no nos preguntamos «dónde están», porque los encontramos en todos los que pelean.
Las Madres reivindicamos la lucha revolucionaria de nuestros hijos. Ellos no fueron secuestrados por perejiles: ellos fueron desaparecidos porque entregaron todo a la Revolución.
Donde ellos y ellas cayeron, en vez de levantar sus huesos nosotras buscamos su sangre, para que nos invada el mismo amor que ellos sentían por la revolución. Y la Revolución empieza cada mañana cuando pensamos qué vamos a hacer ese día por el otro. Así nos decía Hebe, que sigue más viva que nunca entre nosotras.
Las Madres tenemos un nuevo grito: FUERA MILEI, ANDATE MILEI, BASTA MILEI. Libertad a Cristina. Y Axel presidente de la Nación.
Lucharemos muy fuerte por construir una alternativa que nos saque de este infierno. Ese será nuestro mayor objetivo a partir de ahora.
También lo vamos a lograr. Hoy empieza el futuro. A 50 años del golpe, iniciemos otros 50 años de victorias populares.
Hasta el jueves que viene.




