Marcha N° 2190 Eduardo Valdés – Hebe de Bonafini

La Marcha Nº 2190  de las Madres de Plaza de Mayo se dio este jueves, una vez más, en el marco del aislamiento obligatorio por la pandemia de coronavirus.  Este 2 de abril de 2020 Hebe volvió a hablar desde su cocina, con una breve introducción de Eduardo Valdés.

Eduardo valdés expresó que “si no estuviéramos en cuarentena y camináramos con Hebe y las Madres este jueves en la Plaza, seguramente pediríamos por la vida de nuestros compatriotas, de todos los seres humanos que están amenazados por este coronavirus.  Remarcó que en este tiempo de la humanidad “o tenemos líderes políticos que privilegian la vida, y por lo tanto lo humano, o tenemos hijos de puta como siempre, que los hay”. Finalizó con el agradecimiento a las “Madres que dan vida, Madres que permiten decir estas cosas. Un beso a las Madres, y ojalá pronto podamos volver a caminar la Plaza”.

Y ya Hebe tomó la palabra, desde el lugar en que lo viene haciendo los últimos jueves:

“Como habíamos quedado, convertí mi amada cocina en la Plaza, y mis pasos y mi cabeza están allá, y mi corazón con ustedes. Hay tantas cosas para hablar. Quisiera ser un poco positiva porque si miramos la tele estamos muy amargados, y las radios hay una o dos que se pueden escuchar”.

La situación de cuarentena y aislamiento obliga a quedarnos en casa y a pensar. Y la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo reflexionó, no sin antes saludar a Alberto Fernández: “El señor presidente hoy cumple años. Las Madres le mandamos un beso y un abrazo. Las Madres de todo el país, todas mis compañeras del interior me llamaron para decirme que lo felicitara”.

 “Lo que veo de positivo es lo que está haciendo el gobierno. Esto de ayer, de hacer este acuerdo Axel, Alberto y Moyano (la apertura del sanatorio), me pareció único. Ahora ese hospital es para el pueblo”.  

Hebe continuó resaltando aquello a lo que aferrarse: “Me parece que son muchas cosas positivas. Me parece importante que todos aprendamos a sacar de cada día lo mejor. Para no estar tristes. Tengamos paciencia. Nos estamos preparando porque es para salvar la vida. Esa vida de la que las Madres hablamos tanto. ¿Ustedes se acuerdan todo lo que hemos peleado las Madres para decir que la vida no tiene precio, que por la vida no se puede pagar plata? Y el señor presidente lo puso en primer plano. Todo lo que se está haciendo, el dinero que no hay, sacarlo de debajo de la tierra, es por eso, para salvar nuestras vidas, la vida de su pueblo. Eso me parece el acto más importante que ha hecho el señor presidente: darle el valor que la vida tiene”.  

“Otra cosa de las importantísimas es que Tecnópolis lo están terminando y va a ser el lugar más grande del mundo para sostener y contener a la gente que hay que hacerle los análisis y tienen la posibilidad de tener el virus. Todo Tecnópolis al servicio de la salud, al servicio de la vida.

Y otra cosa que nos da mucho ánimo es ver tantos grupos de pibes que están trabajando y ayudando a los más viejos, a nosotros, a los solos que no tienen familia, para cobrar, para hacerles los mandados, para ayudarlos con Internet”.

Y siguió la enumeración: “Todas estas cosas que están pasando, que son tan buenas: los médicos cubanos… si nosotros escuchamos el discurso de Fidel, ese discurso increíble que hizo cuando vino acá, cuando asumió Néstor, y él dijo: nosotros los cubanos, nunca pensamos en hacer armas químicas, ni bombas atómicas, ni invadir países. Nosotros pensamos siempre en preparar científicos. Darle mucha importancia a la ciencia, a la educación, a la información. Y formaron a esa cantidad de médicos y de científicos. Y ahora los reparten por el mundo, con esa generosidad, con esa apertura impresionante que tienen los cubanos de abrir sus brazos y abrazar a todos”.

“Otra de las cosas que tenemos que hablar. Cuánto hablamos las Madres de la solidaridad. Que hacía falta, que es parte de la política. La solidaridad, como el amor, como la lealtad, y como la vida. Son las cuatro cosas en las que  hemos centrado las Madres siempre todo lo que hemos hecho”.

“Están pasando muchas cosas buenas. Axel, que encontró la provincia hecha pelota, cómo está saliendo con la inteligencia que tiene. Tenemos una suerte impresionante los argentinos, de tener gente tan inteligente. Todos los médicos que se han ofrecido: miles y miles de médicos para trabajar, sin pensar en que les paguen nada. Ofrecerse para trabajar, que es ofrecer sus vidas, porque no saben si se van a contagiar”.

Hebe de Bonafini comparó la reacción y la situación de otros países ante la pandemia: “Estados Unidos, el gran país, tanto argentino que fue a yankilanda tantas veces… que a Miami, que acá, que allá, que Nueva York… se está muriendo cada seis minutos un norteamericano. Porque para ellos la salud no es importante. Para ellos es importante la plata. O sea que la vida está en el último escalón para el presidente de Estados Unidos. Nuestro gobierno, nuestros ministros, todos, que están trabajando mancomunadamente, que se reúnen a cada rato, piensan en nosotros porque piensan en la vida”.

Hasta el saludo final, como siempre: “Por eso todos los jueves voy a estar con ustedes, desde mi cocina. Con mi cabeza y mis pies en la Plaza, y en mis compañeras, las de todo el país, las de Mar del Plata, las de Mendoza, las de Tucumán, las del sur. Por eso, compañeros, tengamos paciencia, tengamos esperanzas, tengamos muchos sueños. No dejemos de pensar en algo que vamos a hacer cuando esto se termine. Qué vamos a hacer, cómo nos vamos a poner a caminar, con quién nos vamos a juntar otra vez.

No se olviden. Piensen siempre en las cosas mejores que nos están pasando. Seamos positivos. De lo peor saquemos lo mejor”.

Hasta el jueves que viene.