Con un marco y un despliegue inusual se desarrolló la Marcha 2187 de las Madres de Plaza de Mayo este jueves 12 de marzo de 2020.

Hebe de Bonafini, titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo pidió a toda la población “suspender el acto del 24 de marzo y pasarlo para otro momento”. “Yo les pido que, por esta vez, no se haga porque es muy peligroso. Viene mucha gente, podría ser catastrófico para todos. Así que hagamos caso a lo que nos van diciendo”.

En las palabras de presentación, Demetrio Iramain expresó que era “una marcha un poco distinta a todas las anteriores. Siempre Hebe nos dice que un jueves no es igual a otro. Estamos atravesando una crisis sanitaria a nivel mundial, que ha merecido ayer la declaración de pandemia internacional por parte de la Organización Mundial de la Salud. A pesar de esta situación, las Madres de Plaza de Mayo han decidido realizar su marcha, su ocupación política de la Plaza de Mayo, como todos los jueves”.

La Marcha se efectuó dentro de la combi, situación que Demetrio explicó: “simplemente para preservarse la salud, las Madres –ellas tienen entre ochenta y más de noventa años de edad- se han movilizado dentro de la camioneta. Pero eso no impide la ocupación política de la plaza, y el discurso de Hebe como todos los jueves”.

Desde dentro del vehículo, Hebe pronunció sus palabras, que describieron el contexto y los cambios de las actividades previstas: “Bueno, compañeros, compañeras, amigos queridos de todos los jueves: la verdad que el país está en riesgo. Las Madres hemos decidido tomar la actitud que ha pedido el presidente. Dicen que las personas de más de sesenta años nos tenemos que cuidar. Las Madres tenemos más de noventa, vamos a tratar de cuidarnos todo lo que podamos”.

Hebe lamentó haber tenido que suspender por una semana todas las actividades “menos la de la Plaza, por supuesto. Porque si nunca nos pararon las balas de los milicos, no nos va a parar ahora un bichito. Pero es un bichito que mata, y hay que tener conciencia. Tenemos que cuidarnos todos. Tenemos que hacer lo que nos mandan: lavarnos las manos, tener un poco más de cuidado. No andar besuqueándonos, no tomar mate. Todo el protocolo que nos van diciendo hay que hacerlo, compañeros, porque la cosa viene pesada. El señor presidente y Cristina están preocupados porque una cosa tan imprevisible le hace daño a la política, a la economía. Estuve hablando con médicos. Por ahora no hay casos locales y es una ventaja, pero hay que seguir cuidándose”.

De todos modos, hubo tiempo para comentar que había sido el Día de la Mujer, y que “han puesto nuevamente la foto de las Madres en el Salón de la Mujer. Hebe contó también que habían estado en La Plata, “en un acto que hizo Axel, un homenaje enorme a Chicha Mariani; le han reconocido a ella, esa mujer maravillosa el trabajo que ha hecho”.

Volvió sobre el tema de la emergencia sanitaria para alertar en más de un sentido: “Es la primera vez que nos pasa algo tan grave. Es la primera vez que hay una epidemia tan rara, que no tiene vacuna y sobre todo una epidemia que ataca frontalmente a la economía. Les recomiendo que lean la contratapa de Página 12 que escribió Horacio González. No tiene desperdicio. Es una maravilla, hay que leerla porque ahí explica muchas cosas: cómo a veces las religiones aprovechan estos momentos para entrar en nuestras casas. No abramos la puerta a cualquiera. Cuídense. Si hay alguien con fiebre o con tos llamen por teléfono, no salgan de sus casas. Hay números para llamar. Porque salir de la casa es un peligro, es un riesgo”.

La despedida también esta vez fue distinta, con información y pedidos para la semana particular que se avecina: “Así que, compañeros, esperamos que el jueves que viene en la plaza nos podamos abrazar, podamos marchar y podamos hablar desde nuestra carpa, desde nuestro lugar, como hacemos siempre. Y si no, seguiremos marchando adentro de la combi, con esto que han inventado los compañeros hoy. Los queremos mucho, los necesitamos mucho. Y le pedimos a toda la población suspender el acto del 24 de marzo y pasarlo para otro momento. Durante muchos años, el 24 de marzo como día de la memoria lo hicimos las Madres solas. Hace no más que diez años que lo hacen los otros organismos. Así que yo les pido que, por esta vez, no se haga porque es muy peligroso. Viene mucha gente, podría ser catastrófico para todos. Así que hagamos caso a lo que nos van diciendo. Gracias, hasta el jueves que viene. Y como siempre, esta Plaza es para nuestros hijos. Por ellos y para ellos, nuestros hijos y nuestras hijas queridas. Hasta el jueves que viene.

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