El silencio es cómplice

El silencio es cómplice
Ya empezaron a morir las compañeras de la Villa 31.
Me sigue doliendo la injusticia. Muchas veces me pregunté cuando se llevaron a mis hijxs.
¿Dónde está dios?
Y hoy me pregunto: ¿Dónde están los curas de la villa y el obispo que puso el Papa Francisco?
No basta con misa y comedor.
Hay que denunciar a los responsables de tanto abandono
Y ustedes lo saben bien, es Rodríguez Larreta uno de ellos. A ustedes, al obispo y a los sacerdotes que puso el Papa Francisco les digo:
EL SILENCIO ES CÓMPLICE.