La verdad que después de escuchar a Alberto y a Axel, y de haber escuchado tanto disparate contra Alberto y contra Axel, de Clarín, La Nación y los medios que están comprados por el enemigo, decidí a esta hora de la noche, hablar con ustedes, compañeros y compañeras, los que me mandan cartas, los que escriben, los que nos escuchan a las Madres: tenemos que levantar todo este tiempo, toda esta noche, y mañana todo el día nuestras voces, para decirles a los compañeros y a las compañeras, que se queden en sus casas, que cumplamos con los que nos piden Alberto y Axel.
Quedémonos en las casas. Cuidémonos, compañeros. Porque este cuidar la vida tiene tanto que ver con lo que siempre hemos pensado las Madres: la vida es lo más importante que tenemos, si no hay vida no hay nada.
No pensemos que ganamos poco, que no cobramos. Mientras tengamos vida vamos a poder subsistir y vivir. De qué va a valer si estamos muertos o contagiados o estamos contaminando a otros.
Nuestras voces se tienen que hacer oír. Por favor se los pido: alcemos nuestras voces. Multipliquemos en millones nuestras voces para éstos que quieren hacer una desobediencia. Para que nosotros seamos más fuertes que ellos, para que no salgamos a las calles, para que no vayamos a dónde no tenemos que ir. Para que cumplamos con lo que nos están pidiendo. Nada más y nada menos nos están pidiendo que cuidemos nuestras vidas para cuidar las de los otros.
El otro soy yo cada vez tiene más importancia.
La vida vale vida cada vez tiene más importancia.

Hebe de Bonafini

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